Recreación figurada del coronavirus Covid19 fosilizado. El virus aparece conservado en arena e incluido en una matriz también arenosa.
Recreación del coronavirus Covid-19 fosilizado

Desde los orígenes de la vida en la tierra las diferentes moléculas orgánicas se unieron para ir evolucionando en estructuras biológicas cada vez más complejas hasta llegar, miles de millones de años después, a la gran diversidad actual de vida unicelular y pluricelular. Los virus y bacterias se encuentran entre los primeros microorganismos que colonizaron la Tierra y gracias por ejemplo a algunas bacterias, se formó el oxígeno en nuestra atmósfera, pero es este caso, un virus se ha revelado como un poderoso enemigo poniendo a prueba a toda la humanidad. Conceptualmente los virus no se pueden considerar organismos, puesto que, entre otras cosas, no son capaces de reproducirse por sí solos. Se pueden comparar a las máquinas que realizan un trabajo, y en el caso del Covid-19, su programación genética ha evolucionado a partir de mutaciones para poder infectar otras células, en éste caso humanas, que si pueden hacerles el trabajo de replicación de nuevos virus. El objetivo de la humanidad es claro, utilizar todos los recursos técnicos y materiales disponibles para, y en vocabulario paleontológico, extinguir intencionadamente a un microorganismo. Por primera vez en la historia y uniendo a una gran comunidad de científicos dedicados exclusivamente a tal fin, se avanza deprisa en las investigaciones compartiendo toda la información y descubrimientos para disminuir el tiempo de generación de una vacuna que extinga al SARS-CoV-2, lo que sin duda acabará ocurriendo y podremos así afirmar que el virus Covid-19 es una especie extinta preparada para su fosilización definitiva.

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